Mostrando entradas con la etiqueta alimentosnaturales. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alimentosnaturales. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de octubre de 2015

Alimentos para prevenir el cáncer de mama.

 Para el AICR el 40% de casos de cáncer de mama son prevenibles mediante el ejercicio, una alimentación saludable y la lactancia materna.


De todos los cánceres, este es el más frecuente en las mujeres: se calcula que una de cada ocho padecerá un cáncer de mama a lo largo de su vida.

Este doloroso dato, aportado en febrero de 2013 por el prestigioso American Institute for Cancer Research (AICR), debe acompañarse de la siguiente consideración: es una dolencia, en gran parte, prevenible.

Ya que las decisiones en lo relativo a la salud debemos tomarlas con toda la información en nuestro haber, el presente artículo aporta las claves dietéticas (y algunas no dietéticas) que influyen en la prevención del temido cáncer de mama.  


Cáncer de mama: más del 40% de los casos son prevenibles

Muchos casos de cáncer de mama se pueden prevenir mediante el ejercicio, una alimentación saludable y la lactancia materna.

Para el AICR el 40% de casos de cáncer de mama son prevenibles mediante el ejercicio, una alimentación saludable y la lactancia materna. Si al porcentaje le sumamos el efecto negativo del tabaco, tal y como ha confirmado un sólido estudio publicado en abril de 2013 la revista Journal of the National Cancer Institute, entenderemos por qué las autoridades sanitarias insisten en que nos responsabilicemos de nuestra salud.

No obstante, mientras que el AICR considera que solo entre el 5% y el 10% de los cánceres de mama son responsabilidad de factores genéticos heredados, una reciente encuesta ha indicado que casi seis de cada diez personas atribuyen por error el cáncer a una causa hereditaria. Algo que choca de frente con la opinión de la Sociedad Americana del Cáncer, según la cual dos terceras partes de las muertes producidas por cáncer se pueden evitar gracias a un estilo de vida saludable.

Diez consejos dietéticos para prevenir el cáncer de mama


Para el AICR y el Fondo Mundial para la Investigación del Cáncer, una dieta que prevenga el cáncer de mama debe tener en cuenta las siguientes diez recomendaciones:


Tomar a diario frutas frescas. En cuanto a los zumos, el AICR aconseja limitar su consumo a no más de un vaso al día, aunque sea 100% natural.

Priorizar el consumo de hortalizas (tomates, verduras de hoja verde, pimientos, zanahorias, etc). Según la encuesta más reciente, la población española no cubre las recomendaciones de ingesta de frutas u hortalizas.

Sustituir los cereales refinados por sus versiones integrales. Son ejemplos de cereales integrales (o alimentos elaborados con ellos) el pan integral (mejor sin sal), la pasta integral, el cuscús de trigo integral, el arroz integral, la avena, el mijo, la quínoa o la cebada.

Incrementar el consumo de legumbres (garbanzos, judías, lentejas, etc.).

Limitar el consumo de carnes rojas (carne de res, cerdo y cordero). El consumo de carne roja en España excede las recomendaciones de la SENC, la semFYC o el WCRF. Anque no hay evidencias sólidas al respecto de su vinculación con el cáncer de mama, el AICR aconseja limitar su consumo debido a que "tienden a tener una alta densidad calórica" y porque incrementan el riesgo de cáncer de colon (es el segundo más frecuente en mujeres, después del de mama).

En caso de tomar fast food (comida rápida), que su consumo sea ocasional. El más reciente consenso español de obesidad indica que consumir fast food más de una vez por semana incrementa de forma notable el riesgo de obesidad, patología implicada con el cáncer de mama.

Evitar las carnes procesadas (embutidos, salchichas y charcutería en general), que también aumentan el riesgo de padecer cáncer de colon. Un reciente estudio señala que incluso las versiones "bajas en grasa" pueden perjudicar la salud a largo plazo.

Evitar las bebidas azucaradas. Según el AICR, estas bebidas se asocian con 180.000 defunciones por enfermedades crónicas en adultos cada año, 6.000 de las cuales son por cáncer.

Se debe intentar mantener un peso saludable. Si se padece exceso de peso, lo más recomendable es acudir al médico para que valore si existe alguna patología asociada y al dietista-nutricionista para disminuir de forma lenta y progresiva los kilos de más.

Cuanto menos alcohol, mejor. Debido a la importancia de este punto (y a que muchos autores se niegan a considerar a las bebidas alcohólicas como "alimentos")

Alcohol y cáncer de mama

La relación entre bebidas alcohólicas y cáncer es indiscutible.Dos rigurosos estudios divulgados en 2011 y 2013 confirmaron que cantidades bajas de alcohol aumentan el riesgo de esta enfermedad. De hecho, se considera que cada bebida alcohólica diaria incrementa de un 10% a un 12% el riesgo de cáncer de mama al comparar mujeres abstemias con las no abstemias.


El AICR concluye que "incluso pequeñas cantidades de alcohol incrementan el riesgo de cáncer de mama". Aunque hay más motivos que justifican el conocido mensaje de la Organización Mundial de la Salud (OMS) -"cuanto menos alcohol, mejor".

Pese a ello, la última encuesta a adultos españoles ha revelado que dentro del listado de alimentos que los adultos españoles toman "a diario", las bebidas alcohólicas figuran en los primeros puestos, junto a alimentos básicos como frutas u hortalizas. 


Dos consejos más para prevenir el cáncer de mama: dar el pecho y hacer ejercicio

Amamantar no solo es positivo para los bebés, también es beneficioso para la mamá. Se aconseja amamantar de forma exclusiva a los bebés durante 6 meses y luego ofrecerles otros líquidos o alimentos. Las evidencias científicas confirman de manera convincente que la lactancia materna puede ayudar a proteger a las madres de cáncer de mama, debido, entre otros posibles factores, a que la lactancia disminuye los niveles de algunas hormonas relacionadas con el cáncer en el cuerpo de la madre.

En cuanto al ejercicio físico, las tres características que debe cumplir, para el AICR, son las siguientes:

Nuestro corazón debe latir más deprisa.

Nuestra respiración debe ser más profunda.

Debemos pasárnoslo bien mientras lo practiquemos.


Cada hora, como mínimo, deberíamos levantarnos de la silla y hacer un pequeño paseo. Ahora mismo, de hecho, es un buen momento. Nuestra salud presente y futura se lo merece.

Lo más importante para prevenir el cáncer de mama en resumen es llevar una dieta saludable, alimentos naturales libres de aditivos, tóxicos para nuestro cuerpo...


Desde EcoSpain queremos mandar todo el apoyo y ánimo para esas personas que han padecido o padecen esta grave enfermedad.




jueves, 9 de julio de 2015

Seguridad alimentaria, una tendencia hacia el futuro.

El concepto de Seguridad Alimentaria se originó en los años 70 por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO), definiéndola: ¨Existe seguridad alimentaria cuando las personas tienen en todo momento acceso físico y económico a suficientes alimentos inocuos y nutritivos para satisfacer sus necesidades alimentarias¨. Hoy el concepto de producción agroalimentaria va unido al de protección de la salud y al de interés del consumidor.


Velar por la seguridad del consumidor final es una prioridad fundamental y un gran reto de futuro donde deberán estar implicados todos los que forman la cadena productiva (desde los fabricantes de piensos, productores primarios (agricultores, ganaderos) a los procesadores, envasadores, transportadores, almacenistas, puntos de venta y por último a los consumidores). 


Esto viene marcado por la necesidad de ofrecer productos competitivos que cumplan con todas las expectativas del cliente, conocer las exigencias en materia de Seguridad Alimentaria definidas por la Administración para garantizar el bienestar de los consumidores.

Los actuales modelos de producción y consumo de alimentos están generando nuevos peligros, cuya evaluación y correcta gestión está siendo imprescindible en las actuales políticas de salud pública y de producción agraria. Una cadena alimentaria segura que abarque todas y cada una de las etapas de la misma, correctamente regulada y eficazmente controlada, es el camino para dar confianza al consumidor. La Unión Europea en materia de legislación pretende garantizar un elevado nivel de seguridad de los productos alimenticios comercializados a lo largo de todas las etapas de la cadena de producción y de distribución, tanto por lo que se refiere a los alimentos producidos en el interior de la Unión Europea como a los importados de terceros países.

La política europea, define en su “LIBRO BLANCO SOBRE SEGURIDAD ALIMENTARIA” (Bruselas, 12.1.2000; COM (1999) 719 final) una política encaminada a garantizar que sólo se comercialicen alimentos seguros, aptos para el consumidor, y a establecer sistemas adicionales para identificar y afrontar los problemas de seguridad alimentaria, a fin de asegurar el adecuado funcionamiento del mercado europeo y de proteger la salud y el bienestar de sus ciudadanos.

En definitiva el nuevo enfoque de la seguridad alimentaria plasmado en el ¨Libro Blanco¨ y en la normativa alimentaria implica:

Abarcar a toda la cadena alimentaria: desde la granja a la mesa (incluida la producción de piensos, la producción primaria, la transformación de alimentos, el almacenamiento, el transporte y la venta al por menor) incluyendo a todos los sectores de la industria alimentaria.

Establecer el principio según el cual los explotadores de empresas alimentarias y de piensos son los primeros responsables de la seguridad alimentaria; los Estados miembros tienen que supervisar y controlar a estos explotadores; la Comisión ha de poner a prueba la eficacia de las capacidades y las aptitudes de los Estados miembros para realizar ese control, mediante auditorías e inspecciones.

En definitiva podríamos considerar la ¨Seguridad Alimentaria¨ como un proceso de implicación donde intervienen agricultores, empresarios, administración pública y organos reguladores.

Nunca debemos olvidar que la SALUD DEL CONSUMIDOR final está en juego y por lo tanto debemos mínimizar a RIESGO CERO cualquier alteración en el producto final.

“Si se quiere mejorar al pueblo, en vez de discursos contra los pecados denle mejores alimentos. El hombre es lo que come”: Ludwig Feuerbach.



"Consume ecológico, cuidarás tu salud y el medio ambiente". EcoSpain

martes, 26 de mayo de 2015

5 Sustancias químicas que se encuentran en los alimentos que consumimos.

Cada vez hay más concienciación por parte de los consumidores de que debemos hacer una compra inteligente tratando de buscar aquellos alimentos más saludables y naturales.

Foto (Nutricion.pro)

Es fundamental fijarnos en las etiquetas de los productos que consumimos, pero hay muchos ingredientes que pese a estar etiquetados como seguros y ser utilizados en una amplia variedad de alimentos aparentemente inocentes, pueden ser malos para nuestra salud y deberíamos hacer un consumo responsable de los mismos.

La Organic and non-GMO food movement, organización que promueve el consumo de alimentos orgánicos y una alimentación saludable, ha elaborado una lista en la que recogen cinco de estas sustancias químicas más presentes en nuestro consumo habitual que, con frecuencia, pasan como seguras. “Hay que impedir que las empresas que buscan robar nuestro dinero y arriesgan nuestra salud por el simple hecho de producir alimentos baratos, altamente comercializables –a veces, realmente deliciosos y adictivos– y procesados nos engañen”, denuncian desde su página web oficial.

 Propilenglicol

El propilenglicol (nombre sistemático: propano-1,2-diol) es un compuesto orgánico incoloro, insípido e inodoro. Se trata de un líquido aceitoso que se encuentra en algunos alimentos especialmente en algunas barras de cereales y alimentos que no contienen lácteos como batidos o suplementos ‘naturales’ que actúan como laxantes o vitaminas.


 E1520, también se utiliza como anticongelante, disolvente, está presente en muchos cosméticos como toallitas húmedas para bebés o champús y es el ingrediente principal de los lubricantes íntimos.  Organic and non-GMO food movement “se ha demostrado que este aditivo tan común –y, por ende, tan difícil de evitar– causa problemas de salud intestinal, puede producir diarrea y se cree que podría suponer una amenaza neurológica permanente”. 


El aspartamo

Un edulcorante no calórico que se utiliza en numerosos alimentos en todo el mundo. Es el responsable de endulzar casi la totalidad de los productos “sin azúcar” o light de los que consumes habitualmente, así como para dar sabor a los chicles y a la mayoría de yogures y lácteos del mercado.

En Europa se corresponde con el código E951 en los etiquetados y aunque muchos expertos creen que es la mejor alternativa al azúcar para las personas con problemas de diabetes o sobrepeso, su ingesta también se ha relacionado con dolores de cabeza e incluso daños neurológicos. “Recuerda que en los alimentos dietéticos que utilizan edulcorantes artificiales hechos de productos químicos o con productos químicos como el aspartamo, no hay suficientes beneficios en comparación con los riesgos, a pesar de lo que las tácticas demarketing puedan decirnos”, aseguran desde la plataforma. 

Sucralosa

Es otro edulcorante que se utiliza como sustituto del azúcar. Se fabrica por halogenación selectiva de sacarosa y, a diferencia del aspartamo, es termoestable y resiste las variaciones del pH por lo que puede usarse para elaborar productos con fechas de caducidad a largo plazo.

Foto (Madridfree)
Se encuentra en la mayoría de los alimentos dietéticos libres de azúcares no orgánicos, postres congelados sin azúcar, cereales o yogures.  


Aunque todavía es considerada por las autoridades sanitarias como un edulcorante seguro (de hecho puedes identificarlo en las etiquetas de innumerables productos bajo el código E955), lo cierto es que es uno de los ingredientes artificiales que debes evitar.

Como explican desde el movimiento a favor de una alimentación saludable y orgánica, “se ha demostrado que puede dañar algunas funciones del intestino –como por ejemplo reduciendo la cantidad de bacterias saludables que este produce– y es responsable de generar malestar digestivo a muchos de sus consumidores”. 

 TBHQ

código E319, la terbutilhidroquinona o THBQ tiene efectos secundarios potencialmente dañinos en nuestro organismo. Se trata de un conservante que se obtiene derivado de la industria petrolífera y que se utiliza como aditivo alimentario y antioxidante gracias a que evita la decoloración natural de los alimentos que se genera por la oxidación del hierro cuando estos están procesados.


Está presente en frituras, grasas animales y productos de bollería que se alcancen temperaturas altas, así como en bebidas energéticas o zumos, cereales para el desayuno alimentos congelados y otros muchos procesados. Además, como explican en la web especializada en Aditivos alimentarios, “en grandes dosis podría provocar asma, urticaria, insomnio, un aumento del colesterol en sangre y problemas de metabolismo en el hígado”. Por si fuera poco, diferentes investigaciones encontraron que puede podría ser cancerígeno. 

BHA y BHT

El Butilhidroxianisol y Butilhidroxitoluol, conocidos como BHA y BHT por sus siglas en inglés, son químicos que se utilizan como antioxidantes sintéticos para alimentos procesados.

En España el E320 y el E321 están presente en alimentos a los que tenemos acceso a diario –la mayoría dulces y derivados de la bollería–.


También se les relaciona con el desarrollo de alergias y con daños neurológicos a largo plazo.


Tenemos que tener mucho cuidado con los productos que consumimos, debemos concienciarnos que no nos damos cuenta pero estamos poniendo nuestra salud en peligro con cada uno de los alimentos que consumimos, que muchas veces nos los venden como "naturales" "seguros" y es todo lo contrario a la larga.

Muchas personas ya están concienciadas de este problema y por eso optan por consumir productos ecológicos, libres de productos químicos, aditivos, dañinos para nuestra salud y el medio ambiente. 

"Consume ecológico, cuidarás tu salud y el medio ambiente" Productos Ecológicos EcoSpain

miércoles, 13 de mayo de 2015

Los plaguicidas pueden provocar cáncer, parkinson, alzheimer o abortos.

La organización ecologista Greenpeace exige con urgencia la eliminación progresiva de los plaguicidas químicos de síntesis y el apoyo a la agricultura ecológica, debido al peligro que pueden suponer para la salud, sobre todo la de los agricultores y sus familias, que están más expuestos a estos riesgos.



El informe 'Los plaguicidas y nuestra salud: una preocupación creciente' recuerda que la exposición a ciertos plaguicidas está asociada con diferentes tipos de cáncer, parkinson, alzheimer y enfermedades que afectan los recién nacidos y a los fetos, ya que también podrían provocar abortos.

Foto: Soycomocomo.es
Así, el estudio identifica dos grupos "especialmente" vulnerables a los riesgos para la salud derivados de la exposición a los plaguicidas. Estos son, por un lado, los agricultores, sus familias y las personas que viven en regiones con agricultura industrial intensiva. Y por otro, destaca el peligro que suponen para fetos y bebés.

El informe revisa la literatura científica existente y demuestra que hay una "clara evidencia de que la exposición a ciertos plaguicidas está asociada con diferentes tipos de cáncer (próstata, pulmón, leucemia); enfermedades neurodegenerativas (párkinson y alzheimer); retraso cognitivo y menor inteligencia; alteraciones en el comportamiento, en particular problemas de atención e hiperactividad; reducción del peso y tamaño al nacer y ocurrencia de malformaciones congénitas; abortos involuntarios; alteraciones del sistema inmunológico y hormonal; y otras enfermedades como el asma.

Además, añaden que estos tóxicos puede alterar la expresión genética, por lo que se pueden transmitir los efectos incluso a generaciones no expuestas a los plaguicidas, incluso después de que hayan sido prohibidos.

Los plaguicidas autorizados actualmente en los campos europeos pueden plantear una amplia gama de problemas de salud a través de la exposición ya sea desde el trabajo directo con sustancias tóxicas o através de la alimentación.

Greenpeace publica el documento tras la reciente decisión de la Organización Mundial de la Salud de reclasificar el glifosato, el herbicida más utilizado en todo el mundo, como un probable carcinógeno humano, después de que este producto químico haya estado en uso durante muchas décadas.

Para el responsable de agricultura de Greenpeace, Luís Ferreirim, es "una vergüenza" que los que producen los alimentos sean los que más sufren debido al uso masivo de plaguicidas en los campos.
"Los agricultores y sus familias llevan en sus cuerpos la carga tóxica del fallido sistema de la agricultura industrial. Este informe muestra claramente que los plaguicidas nunca se pueden considerar seguros y demuestra una vez más que es urgente avanzar hacia la agricultura ecológica", ha apostillado.

LOS NIÑOS, GRANDES AFECTADOS

La salud de los niños está en mayor riesgo debido a las distintas vías de exposición a los químicos en el hogar, la alimentación y el medio ambiente. Los pequeños tienen tasas más elevadas de exposición y sus cuerpos metabolizan más lentamente. En los plaguicidas que son tóxicos para el sistema nervioso se incluyen los organofosforados y algunos plaguicidas carbamatos, piretroides y los neonicotinoides.
Foto: farmagaleno.com

Según el documento, incluso a niveles bajos de exposición, algunos de estos productos químicos pueden inducir problemas de salud de larga duración. "Los argumentos son suficientemente convincentes, por ello es urgente reducir la exposición humana a estas sustancias químicas peligrosas", señala la ONG en un comunicado.

Por ello, ante la preocupación creciente por el uso generalizado de plaguicidas en Europa, Greenpeace pide a la Comisión Europea y los responsables políticos de toda Europa que eliminen "con urgencia" el uso de los plaguicidas químicos de síntesis en la agricultura.


"Necesitamos urgentemente que la investigación pública se dirija hacia la agricultura ecológica para apoyar a los agricultores a que se alejen de la actual dependencia de los productos químicos sintéticos. Es hora de adoptar técnicas basadas en el incremento de la biodiversidad para el control de plagas y mejora de las tierras de cultivo, los ecosistemas y la salud de los agricultores", ha concluido Ferreirim.


"Consume ecológico, cuidarás tu salud y el medio ambiente" EcoSpain

miércoles, 29 de abril de 2015

¿Cómo es el perfil del consumidor de productos ecológicos?

Los productos ecológicos han dejado de ser una moda y su consumo se ha convertido en una elección basada en motivos de conservación del medio ambiente, de apostar por una alimentación natural y por consumir productos que contribuyen a cuidar de la salud.

Según un estudio de GFK para el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente se puede dibujar el perfil del consumidor de productos ecológicos actual. 
Un consumidor que no es joven sino que el mayor grupo de personas tienen entre 45 y 54 años y son más mujeres que hombres.

En cuanto a la zona de España en las que se consumen productos ecológicos no existen diferencias significativas y más o menos el consumo es similar en todas las zonas resaltando el sur como lugar en el que más se consumen y disminuyendo el consumo en el noreste.
Este estudio muestra cómo siguen siendo más las personas pertenecientes a una clase media-alta y alta los que más consumen productos ecológicos y destaca que los hogares con cuatro miembros son los que consumen este tipo de productos –el 67% son hogares con hijos-.
Este estudio revela que quienes consumen productos ecológicos prefieren productos próximos a su entorno y que estén incluidos en el comercio justo, no siendo importantes las marcas. 
Se trata de consumidores bien informados que prestan atención al etiquetado de los productos, preocupados con la salud, una nutrición adecuada y la sostenibilidad del planeta.
Fuente: cincodias.com

"Consume ecológico, cuidarás tu salud y el medio ambiente". 
Visita nuestra tienda online www.spanish-organic-products.com

miércoles, 22 de abril de 2015

Sal de dudas y elige alimentos ecológicos.

Unos productos más sanos que los convencionales y con diferencias en sus propiedades nutritivas y organolépticas, según evidencias científicas que señalan los expertos.


 Dolores Raigón, ingeniera agrónoma y catedrática de Escuela Universitaria de la Universidad Politécnica de España, explica que las diferencias nutricionales dependen del tipo de alimento.



“En las carnes, por ejemplo, radican en el contenido de proteínas o en el perfil de grasas”, ya que las procedentes de ganadería ecológica presentan más ácidos grasos insaturados, que son más saludables que los saturados de las carnes convencionales, señala la también presidenta de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica.

En los vegetales, la diferencia está marcada por el contenido en vitaminas, minerales, sustancias antioxidantes... “En hortalizas ecológicas de hoja (lechugas, acelgas, espinacas) hemos encontrado mayor presencia de magnesio, calcio o potasio. O en pimientos o frutos cítricos, por ejemplo, hay más vitamina C y sustancias antioxidantes”.
Los productos de agricultura ecológica también tienen un sabor más intenso, como los de las huertas de nuestros abuelos. “Las diferencias de sabor vienen marcadas, entre otros aspectos, por la presencia de determinadas sustancias que se sintetizan en el alimento ecológico y que son de mayor concentración por las técnicas empleadas. Por ejemplo, existe un respeto a los momentos de recolección, se espera al momento de mayor equilibrio entre ácidos y azúcares y eso significa un respeto por el ciclo productivo”, señala la especialista.

Los sistemas de producción convencional abusan de fertilizantes químicos de síntesis, sobre todo de nitratos, que hacen que la planta alcance un alto contenido en agua, por lo que las sustancias que dan sabor “estarán más diluidas”, apunta Dolores Raigón.


Los productos ecológicos presentan alta calidad nutricional y organoléptica, algo que les hace más beneficiosos para la salud. Además, en ellos se prohíbe determinados productos químicos, aboga por una fertilización orgánica mejor que por la mineral y por prácticas que prevean las plagas y eviten los consiguientes tratamientos.

Pero entonces... ¿Qué ocurre con los productos convencionales cuyas técnicas de producción clásicas no se rige por normativa que persigue preservar el medio ambiente?
Esos alimentos están más expuestos a diferentes agentes contaminantes que originan “unos componentes denominados disruptores metabólicos o endocrinos, unas moléculas que el organismo no cataboliza de forma adecuada y que se convierte en un elemento extraño que puede afectar al funcionamiento de las células”, explica Jesús Rodríguez Huertas, catedrático de Fisiología y director del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos de la Universidad de Granada.

Pesticidas, contaminación, hormonas de crecimiento... Cualquiera de estos disruptores entran en nuestro organismo en mínimas concentraciones a través de los alimentos, del aire o del agua y, al no poder ser eliminados al carecer de vías catabólicas específicas para ello, sufren un proceso de biotransformación en el hígado que puede ocasionar a largo plazo enfermedades como el cáncer o aquellas que deprimen el sistema inmunitario.

“Un tomate cultivado en zonas contaminadas puede presentar mayor concentración de añadidos de metales pesados, de productos de combustión, de humos, dioxinas...”, señala el fisiólogo quien asegura que en el laboratorio se detectan las diferencias entre los alimentos ecológicos y los convencionales, aunque en realidad un alimento puro y libre totalmente de contaminantes no existe y la tendencia es intentar minimizarlos.

“Para que un productor ecológico pueda diferenciarse en el mercado tiene que pagar para que le certifiquen su producto. Le cuesta ser ecológico tanto por las prácticas, como por los productos que pueden utilizar frente a otros que son más baratos. En cambio el productor convencional no tiene que pagar por esa distinción”, señala Celsa Peiteado, coordinadora de política agraria de España.

Fuente: laprensagrafica.com

Entra en nuestra tienda online, podrás encontrar todo tipo de productos ecológicos. EcoSpain




martes, 7 de abril de 2015

Motivos saludables por los que beber vino.

Todos estos datos han sido obtenidos de estudios realizados por expertos y Universidades de EE.UU., España y Reino Unido.


Previene el cáncer de pecho

Beber cualquier tipo de bebida alcohólica aumenta el riesgo de cáncer de mama. Sin embargo, el consumo de vino tinto tiene el efecto contrario, según concluyó un estudio del Cedars-Sinai Medical Center en Los Angeles (EE.UU) y que recogió la revista Journal of Women's Health. El motivo es que los productos químicos en la piel y semillas de las uvas rojas reducen los niveles de estrógeno yaumentan los niveles de testosterona en las mujeres premenopáusicas, lo que se traduce en un menor riesgo de desarrollar cáncer de mama.


Fortalece los huesos

Un estudio con más de 2.400 participantes, demostró que las mujeres que beben vino tienen menos posibilidades de perder masa ósea que las que no beben, debido al efecto positivo sobre la densidad mineral ósea, tanto en el caso del vino como de la cerveza.



Antibacteriano

Tanto el vino tinto como el vino blanco tienen propiedades antibacterianas. El vino tiene la capacidad de reducir las bacterias de los alimentos, protegiendo así al cuerpo humano.


Reduce el riesgo cardiaco
Aquellas personas que consumen vino en dosis moderadas tienen un 30% menos de probabilidades de sufrir un ataque cardíaco.


Contra la depresión

Un equipo de científicos formado por varias universidades españolas concluyó que beber vino puede reducir el riesgo de depresión. El experimento se realizó con 2,683 hombres y 2,822 mujeres de entre 55 y 80 años durante un período de siete años. Hallaron que, en ambos sexos, si bebían entre 6 o 7 vasos de vino por semana eran menos propensos a ser diagnosticados de depresión incluso teniendo en cuenta los factores de estilo de vida.


Previene la ceguera

El vino tinto puede detener el crecimiento de los vasos sanguíneos fuera de control en el ojo (angiogénesis) que causa la ceguera. De nuevo es el resveratrol, el compuesto que puede encontrarse en el vino, el que protege la visión.


Disminuye el colesterol

Diversos estudios han demostrado que una copa de vino tinto al día (que no el blanco cuya eficacia es menor), disminuye la concentración de placas aterogénicas en las arterias y aumenta los niveles de HDL o colesterol bueno, lo que mejora la salud cardiovascular.


Protege contra quemaduras solares

Los derivados del vino y de la uva pueden ayudar a reducir los efectos dañinos de los rayos UV (ultravioleta) según un artículo de la Universidad de Barcelona (España) y publicado en la revista The Journal of Agricultural Food and Chemistry. En el estudio se explica que los flavonoides del vino y las uvas inhiben la formación de especies reactivas de oxígeno (ROS) que dañan las células de la piel.


Disminuye las posibilidades de cáncer de colon

Científicos de la Universidad de Leicester (Reino Unido), explicaron en la 2ª Conferencia Científica Internacional sobre el resveratrol y la salud que, el consumo moderado de vino tinto de forma regularpuede reducir la tasa de tumores intestinales en aproximadamente un 50%


Ayuda a prevenir la demencia

Un equipo de científicos de la Universidad de Loyola Medical Center (EE.UU.) encontró que el consumo moderado de vino tinto puede reducir el riesgo de desarrollar demencia. En su estudio analizaron los datos de trabajos académicos sobre el vino tinto desde 1977 hasta la actualidad. Los estudios mostraron un riesgo significativamente menor de demencia entre los bebedores regulares y moderados de vino tinto en 14 países diferentes. Y es que el resveratrol reduce la viscosidad de las plaquetas de la sangre, lo que ayuda a mantener los vasos sanguíneos abiertos y flexibles (sin coágulos), lo que a su vez ayuda a mantener un buen suministro de sangre en el cerebro. El estudio fue publicado en la revista The Journal of Neuropsychiatric Disease and Treatment.


Rico en minerales

El vino aporta minerales como: litio (equilibrando el sistema nervioso), magnesio (reduce el estrés), zinc (mejora las defensas inmunitarias), potasio y calcio (equilibrio iónico y eléctrico).


Retrasa el envejecimiento

Consumir una copa de vino al día nos ayuda a retrasar el proceso del envejecimiento debido a sus propiedades vasodilatadoras que combaten algunas enfermedades originadas por la oxidación de las células. También es recomendado para la memoria.



Podrás encontrar una gran variedad de vinos ecológicos en nuestra tienda online:

jueves, 12 de marzo de 2015

Tallarines con salsa de pimientos asados

Un plato de pasta fácil de elaborar, sabroso y además a nosotros nos encanta este plato por que es de esos que te ayudan a salir del paso cuando llegas a casa y no sabes que cocinar, te aconsejamos que guardes bien esta receta por que seguro que la haces más de una vez ;)


Si lo deseáis para que este plato sea más rápido de elaborar podéis elaborarla con nuestros pimientos asados a la leña, os quitará tiempo de asarlo y demás.

Ingredientes (4 comensales).

- 350 gr. de tallarines 
- 150 gr. de pimientos asados
- 150 gr. de tomate frito casero
- 270 gr. de leche evaporada
- 1 c/c aprox. de orégano, pimienta negra recién molida
- sal
- 50 gr. aprox. de queso parmesano
-  flores de romero (opcional).


Elaboración

Para hacer la salsa de este plato de pasta hay que tener preparado con antelación el pimiento asado al horno, y la salsa de tomate frito. En el primer caso es muy sencillo, ya sabéis que los pimientos morrones se hacen fácilmente poniéndolos bien limpios en la bandeja del horno, enteros, y se hornean durante 40 minutos o hasta que estén tiernos (depende del tamaño), a una temperatura de entre 185º y 200º C.

La salsa de tomate casera es un básico en cualquier cocina, así que seguro que tenéis vuestra receta particular.

Teniendo la salsa y los pimientos asados hechos, y el resto de ingredientes indicados, este plato de tallarines con salsa de tomate y pimiento puede estar listo en 15-20 minutos. En primer lugar pon una olla con abundante agua a calentar y cuando rompa a hervir añade sal y la pasta, cuécela hasta que esté al dente.

Mientras tanto preparamos la salsa, ponemos en el vaso de la batidora el pimiento asado (sin pepitas), la salsa de tomate frito, la leche evaporada, el orégano, pimienta negra recién molida y sal. Trituramos hasta obtener una salsa fina.

Ponemos en una sartén grande a calentar con la salsa cuando falten seis o siete minutos para retirar la pasta del agua de cocción, dejamos que rompa a hervir y cuece unos cinco minutos, moviendo de vez en cuando. Escurrimos la pasta e incorpórala a la sartén con la salsa y mezclamos bien para que la salsa impregne los tallarines.


Emplatamos, rallamos el queso parmesano por encima y listo! Buen Provecho!


Si preferís realizarla con nuestros pimientos asados a la leña y así tardar menos en elaborar el plato, podéis adquirirlos en nuestra tienda online, pinchando aquí: http://www.spanish-organic-products.com/es/nuestros-productos/37-pimientos-asados-a-la-lena.html

jueves, 12 de febrero de 2015

El mejor desayuno natural

No hay duda de que el desayuno es la comida más importante del día y, como tal, necesitamos que contenga la fuente de energía necesaria para afrontar la jornada.



Cereales, café, zumo y tostadas suelen ser los alimentos más consumidos en esta comida. Acompañar las tostadas con mermelada no solo nos hará disfrutar por su sabor, si no que ayudará a nuestro organismo gracias a sus valores nutricionales. Y es que la idea de que este producto pueda ser insano por su cantidad de azúcar es un error, ya que el principal componente de las confituras es la fruta y todas poseen propiedades sanas. 

Cuando se trata del consumo de alimentos naturales, todo son ventajas y los beneficios se incrementan. Por esta razón, siempre es aconsejable optar por mermeladas, ya que son elaboradas a partir de cultivos ecológicos y mediante los métodos de elaboración más tradicionales, sin usar conservantes.

Las mermeladas aportan grandes beneficios para la salud, ya que las frutas contienen antocianinas. Las antocianinas son los pigmentos que se encuentran en las frutas y verduras y que les añaden su característico color (azul, rojo o morado). 

Poseen efectos terapéuticos que ayudan a las enfermedades coronarias y a reducir el colesterol por su fuerte labor antioxidante y neuroprotectora, lo que también sirve de soporte a la memoria.  

Además, tienen un gran poder a la hora de mejorar la agudeza visual y actúan como antiinflamatorios suaves en problemas articulares.

Todos estos beneficios de la fruta son el punto de partida en la elaboración de nuestras mermeladas artesanales con y sin azúcar, que ofrecen el mejor resultado en cuanto a sabor, textura y estado. Todas poseen importantes propiedades nutricionales que la convierten en uno de los productos ecológicos de gran calidad.

Ahora que conoces las ventajas de la mermelada, ¿a qué esperas para disfrutarlas?

Descúbrelas a través de nuestra tienda ecológica online.